Monday, March 10, 2008

El secreto de una vida fructífera: la oración, Arleth

El secreto de una vida fructífera La oración

Estamos ante algo maravilloso cuando el espíritu de oración se apodera del corazón de una persona. Recuerdo un hecho que me llamó la atención hace muchos años, cuando no conocía aún la vida de oración. Una señora envió a la muchacha que le ayudaba en la casa a comprar frutas de estación. En el momento de pedirle el encargo, mi amiga interrumpió momentáneamente su trabajo, juntó las manos y encomendó a la muchacha y las cestas a la bendición del Señor. Fue una pequeña trivialidad, pero un gran testimonio para mí. Aquella mujer sabía lo que era la vida de oración y no podía hacer nada sin orar. Sí, cada cosa estaba sellada por la oración y, en medio de los afanes cotidianos con que las cosas quieren dominarnos, ella tenía que detenerse, porque la fuerza torrencial de la oración era tan fuerte en ella que en todo trabajo o reposo se manifestaba y todo lo embargaba. Entonces esta pequeña vivencia me hizo reflexionar.

Por aquel entonces, es verdad que yo conocía las diarias oraciones de la mañana, en las que se ofrece todo al Señor pero, sin embargo, a lo largo del día abordaba mis ocupaciones sin recurrir a la oración silenciosa. Estaba frecuentemente tan absorbida en el trabajo, que iba resolviendo sucesivamente las cosas sin reflexionar o, dicho con más verdad, sin comunicarme con Dios en silencio. Y aquel pequeño acontecimiento, con toda su sencillez, me fue una gran advertencia de que nuestra vida puede transformarse en vida de oración con solo vivirla ante Dios. Esto es, si nosotros, a lo largo del día, nos ponemos en silencio ante Él y le presentamos nuestros pensamientos, propósitos, ideas, planes y quehaceres, si los ponemos bajo su guía y bendición.

Lo dice el apóstol Pablo: "Todo lo que hagáis, sea de palabra o de obra, hacedlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios por medio de él" (Colosenses 3:17). Sí, "orad sin cesar", dice en otro lugar. ¡Qué privilegio es el poder hacerlo todo en oración, escuchando siempre los mandatos de arriba y procurando seguirlos! Si ponemos todo lo que hablamos y hacemos bajo la bendición de Dios, todo recibirá un resplandor eterno de bendiciones y dará sus frutos. Pero ¡qué poco usamos de este privilegio! ¿Nos hemos de asombrar si nuestras palabras, trabajos, acciones y múltiples intentos dan tan poco buen resultado? Solamente una vida de oración es una vida fructífera, ya que nuestras obras nos siguen en el otro mundo. Y es que una vida de oración está unida íntimamente con Jesús, que nos dice: "El que permanece en mí, este lleva mucho fruto" (Juan 15:5).

No es bastante que por la mañana ofrezcamos a Dios nuestro día con la oración y que luego, a lo largo de la jornada, desentendidos de Él, nos enfrasquemos en nuestros planes, trabajos y pensamientos. No, la oración es la respiración del alma, y respirar tiene que hacerse constantemente, pues si no, no se puede vivir. Llevar una vida de oración es poder decir: mi alma trata con Dios en todo lo que el día me trae y me traerá. Orar es un diálogo del alma con Dios. Una vida de oración es un constante diálogo del alma con Dios. El alma que ora es un alma que está en Dios y no depende de los hombres ni de las cosas, sino solo de Dios, y que con Él y desde Él se acerca a los hombres y a las cosas y las pone bajo su bendición y en su presencia.

La persona que ora es una persona bendita y que trae bendición, ya que todo aquello con lo que entra en contacto lo pone en la presencia de Dios, bajo su luz y en sus manos que bendicen. ¡Sí, es bendita la persona que todo lo pone bajo una atmósfera celestial y deja que todo sea marcado por ella! Una persona que vive constantemente en la santa actitud de orar, está unida a Dios y, por ello, es una persona pacífica, y alegre. Ciertamente, hay personas que saben lo que es la batalla de la oración y, sin embargo, no llevan una vida de oración. Conozco algunas que, después de haber orado intensamente, parecen descansar y en su habla y en su hacer no mantienen la actitud de la oración. Y es que no son consecuentes con lo que dice la Escritura: "Todo lo que hagáis en palabras y obras, hacedlo en el nombre del Señor Jesús".

Estando Dios siempre presente y siendo siempre el mismo, podemos, si nuestra actitud es consecuente, permanecer siempre en total dependencia de Él, oír sus mandatos y orientaciones. Podemos estar pendientes siempre de sus bendiciones y así permanecer en la paz y la alegría. Dios no tiene interés en que nos empeñemos solamente unas horas en las luchas de la oración –aunque esto es muy importante– sino que lo que quiere es que toda nuestra vida sea una vida de oración, como la de Enoc, del que se dice: "Caminó Enoc con Dios". Y esto le complacía al Señor y por eso fue llevado por Él. ¿Podríamos imaginarnos a personas que se quieren y que no mantienen conversación entre ellas? Si nosotros amamos a Jesús, hablaremos con Él de todos nuestros asuntos, se lo presentaremos todo en oración y lo someteremos todo a su bendición.

Cuando un buen hijo va a la escuela o a otro sitio, se despide rápidamente de su madre y recibe con agrado una cariñosa palabra de ella que lo acompaña en su camino, porque el niño ama y respeta a su madre. Así hacen también las almas que aman a Jesús. Si lo amamos y lo reverenciamos de veras, se demostrará en que, al igual que el hijo que vuelve siempre a la madre, nosotros correremos hacia Él y le pediremos su bendición para toda nueva empresa o proyecto que emprendamos en nuestro camino. ¡Qué enorme privilegio es este, gracias al cual nuestra pecadora, pobre y corta vida puede transcurrir en comunión con Dios! ¡Qué beneficio el poder conseguir la bendición del Todopoderoso por medio de la oración! ¿Para qué nos ha sido dada la vida? Para que sea una vida de oración. ¡Vida santa de comunión, que todo lo comparte con Él, el "más bello de los hijos de los hombres", Jesús, vivió en la comunidad a través de la oración, de petición, alabanza, intercesión! El alma canta jubilosa: "Hagamos todo con Él, descansemos en Él, vivamos en Él, muramos en Él. ¡Que sea ahora –y en todo momento de nuestra vida– el nuestro más íntimo compañero y nuestro Señor!"

Tomado del libro: El poder de la oración de M. Basilea Schlink

Saludso y espero sea de bendicion para sus vidas

Friday, March 7, 2008

Canten su GLORIA!

Vamos para CANTAR...
"Cantad entre las gentes su gloria, y en todos los pueblos sus maravillas." 1 Cron. 16:24

Vamos con CONFIANZA...
"yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti..." Job 42:2

Vamos en una actitud de ORACION...
"Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra." Salmo 2:8
"Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre [Jesús]. Pedid y recibiréis, para que tu gozo sea cumplido." Juan 16:24


Vamos como SIERVAS...
"Servid a Jehová conn temor, y alegraos con temblor..." Salmo 2:11

El predicador D.L. Moody dijo: Hay muchas personas que desean hacer 'cosas grandes' para el Señor, pero pocas que están dispuestas a hacer 'cosas pequeñas'.

Vamos como ALUMNAS...
Muéstrame oh Jehová, tus caminos, enseñame tus sendas. encamíname en tu verdad, y enseñame, porque tú eres el Dios de mi salvación..." Salmo 25:4,5
"y abriendo su boca les enseñaba..." Mt. 5:2
"porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir." Lc. 12:12


¿Qué más hermosas jóvenes? Que completen la lista...

Tuesday, March 4, 2008

No he escrito nada reciente porque parecía que son Uds. mujeres muy ocupadas, y ya tienen muchas cosas que hacer…pero pienso ahora que se acerca el viaje, escribir unos pensamientos/meditaciones más…que tengan paciencia conmigo ☺

Soy parte de un equipo que estamos enseñando un curso de misiones, “Perspectivas” en el Instituto L y V en Nogales, y el Señor puso dos cosas en mente de esas clases mientras estaba orando por nuestro viaje. Estamos estudiando en esta semana sobre la “Tarea Restante” y estrategias para involucrarnos en esa tarea. Claro que la tarea es grande, todavía 2,000,000,000 o más que nunca han tenido la oportunidad de escuchar las buenas nuevas de Jesucristo, todavía 6,800 grupos de gentes inalcanzados (menos de 2% cristianos) de 12,600 grupos en total. No hay duda que la iglesia todavía, y más que nunca, necesita estrategias para realmente involucrarnos en la misión de Dios!

Viendo estrategias, una de las más importantes es la idea de ‘equipo’. Jesús formó su equipo, sus discíplos, de los cuales escogió 12 para pasar tiempo con ellos (Marcos 3:14, “Y estableció a doce, para que estuviesen con él…”) De esos 12 pasó aún más tiempo con tres: Pedro, Jacobo y Juan. Jesús modeló lo que es ‘discipular’ a alguien—pasó 3 años en eso! Estos eran los que establecieron la primera iglesia. No era una sola persona—era un equipo, el cuerpo de Cristo.

Los primeros misioneros enviados fueron enviados como equipo: Bernabé y Pablo, con Juan Marcos como ayudante. Casi nunca se lee in el Nuevo Testamento de una persona sola ministrando.

Entonces, vamos como equipo--¿Qué es un equipo? Para funcionar bien un equipo de cualquier deporte ¿Qué es necesario? Medite un poco en eso.

La otra idea relacionada con la de 'equipo' es la de 'morir'.
Gálatas 2:20 dice: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne vivo en la fe del Hijo de Dios el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

¿En cual sentido fue crucificado Pablo? ¿Cómo aplica esto a nosotras en nuestro viaje y misión en Argentina?

El maestro de la clase de misiones el sábado dijo, “El que quiere ser misionero, la primera cosa que tiene que aprender es que tiene que morir!” Dijo: “¡Muérete! A ti mismo, tus gustos, tus comodidades, tus derechos…” Wow...nos quedamos impactados... Pensando en un equipo, como nosotras, ¿cómo aplicamos esta verdad de “ser crucificado con Cristo” y “vivir en la fe del Hijo de Dios”? ¿qué ejemplo nos dio Cristo- y cómo seguimos este ejemplo?

Eso me hizo pensar y orar, que seamos EQUIPO, cada una haciendo nuestra parte, pero también ‘cubriendo’ la espalda de mi “teammate”—si ella cae, yo corro y le ayudo. Como en el béisbol…”cubrimos todos los bases”.

Que añaden sus reflexiones…

Sunday, February 17, 2008

Pasión por las Almas

“Pasión por las Almas”

Empecé a leer el libro de este título por Oswald J. Smith, escrito en 1950. Smith inicia contando el fenómeno de los grandes movimientos de avivamiento, por ejemplo por predicadores como Juan Wesley y Charles Finney, como “repentinamente, como un tornado inesperado, el Espíritu de Dios barrió la tierra.” Habla de cómo la iglesia de hoy muchas veces se estanca, algunas iglesias ni cuentan una conversión en todo un año. Los grandes movimientos de avivamiento se destacan por una pasión por las almas, y por la oración. Juan Wesley dijo: Nada tenéis que hacer sino salvar a almas. Por lo tanto gastad y gastaos en esta obra. No es vuestra ocupación en predicar tantas veces a la semana, sino la de salvar a tantas almas como podáis; traer tantos pecadores como podáis al arrepentimiento, y con todo vuestro poder edificarlos en aquella santidad sin la cual nadie verá al Señor.” Dice que cuando Juan Wesley concluía su mensaje clamaba a Dios que “confirmara Su Palabra”, que “pusiera Su sello, y que “diera testimonio de Su Palabra”. ¡Y Dios lo hacía!
Esto me impresiona... es importante que cuando tenemos oportunidad de compartir su Palabra, que cubrimos todo en oración, que TODA nuestra confianza sea en El, que reconocemos que El es El que hace la obra.
El autor dice en el siguiente capítulo acerca de la oración,
“La conversión es la operación del Espíritu Santo, y la oración es el poder que consigue esta operación. Las almas no son salvadas por el hombre, sino por Dios, y ya que El obra en respuesta a la oración, no tenemos más elección que la de seguir el plan divino. LA ORACION MUEVE EL BRAZO QUE MUEVE EL MUNDO.”

Tuesday, February 12, 2008

EL NOS AMO PRIMERO

“EL NOS AMO PRIMERO”
No es “natural” para nosotros como humanos amar! La Biblia dice, “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.” (1 Juan 4:19)

Cuando el pecado entró en el mundo por la desobediencia, la naturaleza cambió. Ya existió una brecha en la comunión entre Dios y su creación. El corazón del hombre se corrompió, se enfermó. Cristo nos da el remedio para este problema, y tenemos estas buenas nuevas para compartir.

¿Por qué hablo de esto referente a nuestro viaje misionero? Pues, regreso al principio. Que no es ‘natural’ amar a otras personas, especialmente ‘el mundo’ (recuerda…”de tal manera amó Dios al mundo…”?) Pensamos en el ejemplo de Jonás…él fue llamado a predicar a una ciudad pagana, fuera de Israel, pero huyó en la otra dirección de Nínive. ¿Por qué? No era que le dio flojera, era por qué las personas de Nínive eran paganos, babilonios, gentiles (dirían otras palabras no muy buenas, yo creo, para describirlos!) Y luego cuando Jonás fue a fuerzas y predicó, y se arrepintieron, él se enojó, porque él quería que la palabra de Dios de juicio se cumpliera, no que Dios muestra misericordia. No TENIA NI SENTIA amor a esa gente.

No es ‘natural’ amar a personas que uno nunca ha conocido. A veces cuando vemos un video o fotos sentimos más amor, por ver sus caras, sus ojos. Entonces, necesitamos un amor ‘sobre’ natural, el amor de Dios en esta tarea misionera. Amamos a Dios y a otros porque El nos amó primero! El Espíritu de Dios mora en ti…dejemos que SU amor nos llene, que en este viaje Dios nos llene de su amor, para cada uno de nuestro equipo, y para toda la gente que vamos a conocer.

Hermanitas: Que compartan comentarios, por favor, y si alguien quiere postear un devocional, que me envíe. Gracias!!

Saturday, February 9, 2008

“Misioneras”

¿Qué es un misionero? La palabra no aparece en la Biblia. Los que fueron enviados como ‘misioneros’ se llaman ‘apóstoles’ en el Nuevo Testamento. En el griego significa ‘enviado’.Dice en Hechos 13 que la iglesia de Antioquia (una iglesia de judíos y griegos—vea Hechos 11:21) mientras ayunaban los líderes, que “dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.” (Hechos 13:2,3) Este primer equipo fue a lugares fuera, a “lo último” de la tierra, fuera de la región de Palestina.

¿Han escuchado decir unas personas, “No tengo que salir de _______, yo puedo ser un misionero aquí. Todos somos misioneros.” Pues, la definición de un misionero es alguien que traspasa cultura o fronteras para llevar el evangelio. Compartir el evangelio dentro de nuestra propia cultura es “evangelismo.”

Nuestro viaje a Argentina es ‘misionero’ en un sentido—vamos a cruzar unas barreras culturales, y fronteras cuando vayamos para allá. En este fin de semana, hagamos una investigación acerca de Argentina. Buscamos en el Internet…¿cuál es la historia de este país? ¿cómo afectó la conquista española a esta región? ¿Existen grupos indígenas allí? ¿Cómo es la iglesia allá?

Otro pensamiento: Medita en Juan 3:16. ¿Qué es este versículo nos revela que nuestro Dios es un Dios Misionero?

Lee Génesis 12:1-3 En estos versículos tenemos el primer “llamado misionero”. ¿Qué prometió Dios a Abraham? ¿Qué tenía que hacer Abraham? ¿Cómo fuiste tú bendecida por medio de Abraham?

“Te das cuenta que tú y yo somos el regalo de Dios para nuestro mundo?”
Josh McDowell

Friday, February 8, 2008

El llamado

Bienvenidas, chicas, a este sito…donde todas están invitadas a postear, y a comentar!!! Voy a poner un devocional cada día, para que estemos preparándonos para esta aventura. [O una de Uds. pueda poner un devocional, si Dios ponga algo en tu corazón!] Unas sugerencias generales:
1. Que cada una haga un horario de ayuno y oración durante estos 35 días que quedan, según el Señor te dirige. Que compartamos motivos para oración. Oremos por los hermanos Ricardo y María Elena, por los preparativos de las actividades allá, y por los corazones de la gente que conoceremos. Para que Dios abra caminos en donde vayamos para dar testimonio de las maravillas que ha hecho en nuestras vidas! [que compartan sus peticiones...]

2. Para prepararnos físicamente…tratemos de caminar o hacer algún tipo de ejercicio cada día para que estemos en buena condición--¿está bien?

EL LLAMADO

Siempre cuando hablamos del ministerio, sea pastoral o misionero, escuchamos esta palabra "llamado". “El Señor me llamó…” ¿Qué es un llamado? En la Biblia hay varios ejemplos: Abram en Ur, Moisés y la zarza ardiente, Samuel ungiendo al Rey David, María y el anuncio del Ángel, Pablo y el relámpago…pero para cada una de estas personas el llamado era solamente el inicio de un proceso. Abram esperó 24 años desde que Dios le prometió su hijo en la tierra de Canaán, Moisés 40 años en el desierto hasta su llamado, y entonces pasó 40 años vagando en el desierto con un pueblo rebelde! María tuvo el privilegio de criar a Jesús y observarle y ella era parte de la primera iglesia. David pasó muchos años luchando para el reino contra Saúl. Y Pablo unos 14 años desde su llamado hasta que fue lanzado con el primer equipo misionero de Antioquia. Para éstos Dios tenía un propósito durante esos años.

¿Cómo te ha preparado Dios para este viaje hasta ahora?

Leer: Jeremías 1: 4-10
Piensa…Tal vez no vas a ser un “profeta para las naciones”, pero tú, como Jeremías, fuiste formado por Dios, y El te conoce íntimamente. ¿Cómo te está hablando Dios a ti por medio de este pasaje hoy?

“Dios no llama a capacitados. Capacita a los llamados”